Nunca quedas bien con nadie

Reflexiones desde un Eco Hostel en Irlanda

Un café, una manta, una pregunta

Esta mañana, mientras disfrutaba de un café con mi amiga en su eco hostel, que está ubicado en la ecoaldea del pueblo donde vivimos en Irlanda, surgió una conversación que me invitó a reflexionar sobre cómo tomamos decisiones en torno a nuestro impacto ambiental.

Mi amiga, quien se encontraba preparando las habitaciones para un nuevo grupo de huéspedes que llegaría esa tarde, me comentó que necesitaba renovar las mantas de las camas.

«Han pasado suficientes años con los mismos cobertores y es tiempo de cambiarlos. Me interesaba comprar unos hechos con lana de oveja en una microempresa irlandesa, pero al final no pude».

«¿Por qué?», pregunté con curiosidad.

«Porque el dueño del eco hostel me advirtió que recibimos much@s vegan@s y no estarían dispuestos a dormir con cobertores de lana», respondió.

«¿Y cuál es la opción?», pregunté nuevamente.

«Al parecer solo puedo adquirir cobertores de botella reciclada, que al menos colaboran con el impacto ambiental».

Dilemas y contradicciones

Por un lado, un cobertor de lana de oveja hecho localmente y 100% biodegradable podría parecer la opción más ecológica. Sin embargo, para alguien que ha tomado la decisión de no consumir productos animales, esta opción podría ser inaceptable.

Por otro lado, un cobertor de botellas recicladas, aunque colabora con la reducción de residuos, libera microplásticos en cada lavado, lo que genera un nuevo impacto ambiental. 

¿Quién tiene la razón?….

Mi viaje hacia una dieta y estilo de vida sostenibles

Siendo vegetariana por más de dos décadas, me surge la pregunta: mi decisión de no consumir animales ¿es de impacto animal o ambiental, o ambas?

Creo que mi opción por no consumir carne ha ido cambiando a lo largo del tiempo . Cuando inicié este camino, fue meramente por razones de salud y dieta. Sin embargo, luego me fui adentrando en un entendimiento más profundo del impacto ambiental de la producción masiva de productos animales.

En mi transición hacia una vida en el campo  siguiendo los principios de la permacultura, el impacto animal ha ido cobrando mayor relevancia. Por eso, tengo mis propias gallinas para el consumo de huevos y las cuido como si fueran parte de nuestra familia. Intento al máximo consumir lácteos de productores locales donde puedo visitar las condiciones de vida de las vacas y cabras.Pero reconozco que es un privilegio que tengo al vivir fuera de la ciudad.

Sin embargo, las contradicciones en un mundo de consumo son innumerables y – a ratos- agobiante. Mi búsqueda por una coherencia se torna frágil en un mundo donde tomar decisiones es cada vez una disputa entre distintas posturas que se ensalzan como verdades únicas.

¿Quién tiene la razón?…

Tal como el ejemplo de los cobertores para el eco hostel, nunca quedas bien con nadie. Pero, el planeta es uno, en crisis, y tal vez sea el momento de empezar a encontrar criterios comunes que nos ayuden a enfrentar la emergencia climática.

Preguntas para reflexionar:

¿Cuáles son tus propios criterios para tomar decisiones con impacto ambiental y/o animal?

¿Cómo navegas las contradicciones que surgen al intentar ser más sostenible?

Escrito por Su Cabezas


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