Nos han dicho que la carne de vacuno tiene una huella de carbono muy alta y nos piden que nos hagamos todos vegetarianos para ayudar a limitar el cambio climático. ¿Pero qué tan alta es y cómo se compara con otras fuentes de proteína animal? Vamos entonces directo al hueso: en el siguiente gráfico te muestro los resultados de análisis de ciclos de vida hechos en Latinoamérica para distintos alimentos de origen animal:

Lo que estos datos nos están diciendo es cuánto CO2 equivalente[1], o CO2e, se emitió para producir 1 kg de producto, como 1 kg de carne de vacuno o 1 kg de salmón. Como pueden ver, es inequívoco: la carne roja tiene lejos las peores emisiones.
Si bien esto nos permite comparar la huella entre los alimentos, la verdad es que es extraño pensar en 1 kg de huevos o en realidad yo no me como 1 kg de pollo en un almuerzo. Yo lo que quiero saber es cuánto CO2e se emitió para producir esta porción razonable de merluza que me quiero comer. Y más aún, si estoy pensando en que quiero acceder a esas valiosas proteínas, ¿cuál es la relación que hay entre el contenido proteico de un alimento y su huella de carbono?
¿Cuánta proteína tiene mi bistec?
Pues bien, seguí indagando y busqué el contenido proteico de cada uno de esos alimentos, dato que obtuve del Dutch Food Composition Table. Luego me pregunté cuánto es una porción razonable, pero el problema con esa pregunta es el “razonable”, que puede variar sustantivamente entre una cultura y otra, entre una persona y otra. Por ejemplo, mi abuelo desayunaba una docena de huevos sin ningún problema, pero antes de que te espantes demasiado lo defenderé aclarando que era fisicoculturista. Sea como sea, necesitaba algo más objetivo.
Entonces busqué cuál es la cantidad de proteína diaria que se sugiere ingerir al día. Ok, ok, sé que este es un dato que puede generar polémica porque hay mil dietas y tendencias y estilos y qué se yo que enreda la cosa, pero, para fines de este ejercicio, quedémonos con lo que nos sugiere la ciencia tradicional en su estado actual de conocimiento. Y resulta que la respuesta es depende. Depende de si eres hombre o mujer, de tu edad, de tu peso corporal, de si eres deportista, de si la mujer está en período de lactancia, etc. Pero hay un consenso de que una persona debería consumir entre 0,81 y 1 gramos por kg de peso. O sea, en PROMEDIO, un hombre adulto necesita 56 g y una mujer adulta 46 g de proteína al día.
Volví a mi tabla, hice las reglas de tres necesarias para llegar a cuánto CO2e se emite si yo consumiera un tipo de alimento según su contenido proteico y si es que yo estuviese obteniendo el 100% de mis proteínas diarias solamente de ese alimento. Y este es el resultado:

Como ven, hay cambios interesantes. La carne sigue siendo la más nefasta de todos, pero la leche ahora pasa a tener una huella significativa. Esto es por su bajo contenido de proteínas en comparación con los otros alimentos. La merluza sigue siendo la mejor opción, pero, al menos acá en Chilito, es bastante cara como para comerla seguido, así que el pollo aparece como una buena alternativa.
Espero que esto les sirva un poco para que puedan tomar decisiones mejor informados. Y calma, que ya se viene la huella de los productos de origen vegetal.
Aclaremos lo que es un Análisis de Ciclo de Vida
Antes de irme, dejo esta aclaración: un análisis de ciclo de vida contempla TODAS las actividades que pueden generar emisiones, por ejemplo, la producción del alimento del animal, el transporte de ese alimento, el consumo de agua, de energía, etc. Son estudios muy exhaustivos y caros de hacer y a partir de los ACV es como obtenemos las huellas de carbono de productos, actividades o procesos. Los ACV pueden cubrir las emisiones desde que se fabrica el producto hasta que éste termina su vida útil en un basural o en una planta de reciclaje (de la cuna a la tumba). Pero también se puede limitar ese alcance del estudio y, por ejemplo, se pueden considerar solamente las emisiones que ocurren entre que se fabrica el producto hasta que esté listo para ser transportado hacia los consumidores (de la cuna a la puerta). Este es el caso de los ACV que presento acá.
Si quieren agregar el transporte, pueden hacer un estimado desde el país de origen, que se los dejo más abajo, hacia su país. Para ello, consideren que un camión frigorífico con capacidad entre 3,5 y 7,5 toneladas emite 0,631 kgCO2e por kilómetro recorrido y un camión normal con la misma capacidad emite 0,53 kgCO2e por kilómetro recorrido[2]. Si quieren obtener más factores de emisión para distintos medios de transporte, pueden usar la base de datos del DEFRA.
Escrito por Pauli Andreu
[1] Como saben, hay más de un gas de efecto invernadero, no solamente el CO2. También está el metano (CH4) y el óxido nitroso (N2O), además de los hidrofluorocarbonos (HFC), los perfluorocarbonos (PFC) y el hexafluoruro de azufre (SF6). Unos tienen un efecto invernadero mayor o menor que otro y, para no estar reportándolos cada uno por separado, se creó el CO2e, que considera el poder de calentamiento global de cada uno en base al CO2.
[2] Datos del Department for Environment, Food and Rural Affairs, o DEFRA, del Reino Unido. Es una de las bases de datos con factores de emisión más reconocidas y usadas en el mundo.
Fuentes:
Carne de vacuno: Argentina.
Carne de cerdo: Argentina.
Queso mozzarella: Ecuador.
Huevo convencional: Colombia.
Huevo agroecológico; Colombia.
Pollo: Brasil.
Salmón: Chile.
Leche: Colombia.
Merluza: Chile.
Imagen de portada hecha con imágenes de http://www.freepik.com

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