Imagino que nadie se sorprendería si le cuento que la huella de carbono de los productos de origen animal es mayor que la de los de origen vegetal, ¿no? Ya les compartí el resultado de mi búsqueda de análisis de ciclo de vida para las proteínas de origen animal en el post anterior. Ahora veamos qué pasa con los vegetales:

Lo que estos datos nos están diciendo es cuánto CO2 equivalente1, o CO2e, se emitió para producir 1 kg de producto, por ejemplo, 1 kg de garbanzos. Así como me hacía ruido pensar en 1 kg de comida en el caso de las proteínas animales, lo mismo me pasa acá, pues yo no me voy a comer 1 kg de lentejas en un almuerzo. Por ello, repetí el ejercicio de mi otro post y busqué el contenido proteico de estos alimentos para saber cómo sería mi huella si solo obtuviese mis proteínas de uno de estos alimentos.
CO2 y mi porción de garbanzos
Vuelvo a mencionar que obtuve el contenido proteico de cada uno de esos alimentos del Dutch Food Composition Table. Luego usé el dato de la cantidad de proteína que se sugiere ingerir al día, la que depende de si eres hombre o mujer, de tu edad, de tu peso corporal, de si eres deportista, de si la mujer está en período de lactancia, etc. Pero hay un consenso de que una persona debería consumir entre 0,81 y 1 gramos por kg de peso. O sea, en PROMEDIO, un hombre adulto necesita 56 g y una mujer adulta 46 g de proteína al día.
Volví a mi tabla, hice las reglas de tres necesarias para llegar a cuánto CO2e se emite si yo consumiera un tipo de alimento según su contenido proteico y si es que yo estuviese obteniendo el 100% de mis proteínas diarias solamente de ese alimento. Y este es el resultado:

Lo que más cambia en esta tabla no es tanto el ránking, solamente los porotos cambian de lugar con la quinua, pero los últimos tres alimentos siguen igual. Lo que sí cambia son los órdenes de magnitud. Si no considero el contenido proteico, da un poco lo mismo si como porotos o quinua, su huella es similar. Pero cuando entran las proteínas en la ecuación, la huella de los porotos pasa a ser la mitad que de la quinua. Lo mismo con la soya: en la primera tabla su huella era aproximadamente 1/3 que la del producto con mayores emisiones. Pero al considerar sus contenidos proteicos, su huella pasa a ser más o menos 1/5 del alimento con mayor emisión.
Así que ahí lo tienen: el vegetal con menor huella, tanto absoluta como en relación a su contenido proteico, es la soya.
Sin embargo, aquí hay un detalle importante: si se fijan, cuando se consideran las proteínas la huella de la quinua para los hombres aumenta en relación al valor presentado en la tabla anterior. Esto se debe a su bajo contenido proteico, lo que te obligaría a comerte más de un kilo de quinua si quisieras obtener todas tus proteínas solo de ese alimento.
Ojo que la huella de carbono no lo es todo
Acá hay algunas cosillas que puede ser interesante de mencionar. Cuando hablamos de huella de carbono solo nos referimos a cuántos gases de efecto invernadero se emitieron para producir ese alimento. No los estamos evaluando según cuál consume más agua, cuánto bosque se despejó para abrir campos de cultivo, los efectos de los monocultivos en los ecosistemas locales, etc. Lo que quiero decir es que este es solo un indicador ambiental que mide solo un problema ambiental: el cambio climático. Si hay otros problemas que para ti sean más relevantes, como la escasez hídrica, la contaminación por uso de fertilizantes y pesticidas, o te complica consumir alimentos transgénicos, esta información no está apuntando a esos temas. Así que cuidado con andar predicando que la soya es el mejor alimento del mundo, porque todo depende.
Aclaraciones sobre los ACV
Antes de irme, dejo esta aclaración: un análisis de ciclo de vida contempla TODAS las actividades que pueden generar emisiones, por ejemplo, la producción de fertilizantes, el transporte de esos fertilizantes, el consumo de agua, de energía, etc. Son estudios muy exhaustivos y caros de hacer y a partir de los ACV es como obtenemos las huellas de carbono de productos, actividades o procesos. Los ACV pueden cubrir las emisiones desde que se fabrica el producto hasta que éste termina su vida útil en un basural o en una planta de reciclaje (de la cuna a la tumba). Pero también se puede limitar ese alcance del estudio y, por ejemplo, se pueden considerar solamente las emisiones que ocurren entre que se fabrica el producto hasta que esté listo para ser transportado hacia los consumidores (de la cuna a la puerta). Este es el caso de los ACV que presento acá. Además, menciono que tuve que incluir un dato de EEUU porque no encontré ACV de los garbanzos en Latinoamérica y no los quise dejar fuera.
Si quieren agregar el transporte, pueden hacer un estimado desde el país de origen, que se los dejo en la siguiente tabla, hacia su país. Para ello, consideren que un camión con capacidad entre 3,5 y 7,5 toneladas 0,53 kgCO2e por kilómetro recorrido2. Si quieren obtener más factores de emisión para distintos medios de transporte, pueden usar la base de datos del DEFRA.
Escrito por Pauli Andreu.
- Como saben, hay más de un gas de efecto invernadero, no solamente el CO2. También está el metano (CH4) y el óxido nitroso (N2O), además de los hidrofluorocarbonos (HFC), los perfluorocarbonos (PFC) y el hexafluoruro de azufre (SF6). Unos tienen un efecto invernadero mayor o menor que otro y, para no estar reportándolos cada uno por separado, se creó el CO2e, que considera el poder de calentamiento global de cada uno en base al CO2. ↩︎
- Datos del Department for Environment, Food and Rural Affairs, o DEFRA, del Reino Unido. Es una de las bases de datos con factores de emisión más reconocidas y usadas en el mundo. ↩︎
Fuentes:
Imagen de portada hecha con imágenes de http://www.freepik.com

Deja un comentario