Este es el último post de mi trilogía sobre la huella de carbono de alimentos en relación a la proteína. Primero hablamos de los alimentos de origen animal y vimos como la carne de vacuno efectivamente es la que más emite gases de efecto invernadero (GEI) y luego les mostré los resultados que encontré para los alimentos de origen vegetal, con la soya como gran ganador.
Ahora combinemos todo y veamos qué pasa:

Ahí lo tienen. Producir 1kg de carne de vacuno emite más de 30 veces producir 1 kg del vegetal con mayor huella, o sea, los porotos. Y, a excepción de la merluza, todos los alimentos de origen animal emiten al menos el doble que cualquier producto vegetal. Esto es bastante lógico la verdad, pues los animales necesitan ser alimentados con productos vegetales que vienen de cultivos similares a los de las legumbres. En otras palabras, la huella de los animales empieza donde termina la de los vegetales. Y en el caso de las vacas, hay que sumar todo el metano que producen ellas mismas por su particular sistema digestivo.
Algunas reflexiones sobre los animales de caza
La excepción de la merluza es interesante, pues la merluza no se cultiva, si no que se pesca en alta mar. No requiere ser alimentada artificialmente, por lo que su huella proviene más bien del consumo de combustible y energía para llevar el barco hasta donde esté, pescarla, traerla de vuelta al continente y hacer todos los procesos posteriores de limpieza, envasado, refrigeración, etc. Esto me hace pensar en la carne que proviene de la caza. Su huella vendría solamente del combustible que usamos para ir y volver al lugar donde ocurre la caza, las emisiones por desechos orgánicos, y luego el consumo de energía por refrigeración para mantenerla en buen estado y eventuales fugas de gases refrigerantes, sin mencionar que no es necesario despejar bosques para abrir campos de cultivos o praderas ganaderas. Interesante, ¿no?.
¿Y si considero el contenido de proteína de mi alimento? ¿Qué pasa?
Ahora veamos qué pasa cuando consideramos el contenido de proteína de estos alimentos y cuánto tendríamos que consumir para cubrir nuestro requerimiento diario. Vuelvo a mencionar que obtuve el contenido proteico de cada uno de esos alimentos del Dutch Food Composition Table. Luego usé el dato de la cantidad de proteína que se sugiere ingerir al día, la que depende de si eres hombre o mujer, de tu edad, de tu peso corporal, de si eres deportista, de si la mujer está en período de lactancia, etc. Pero hay un consenso de que una persona debería consumir entre 0,81 y 1 gramos por kg de peso. O sea, en PROMEDIO, un hombre adulto necesita 56 g y una mujer adulta 46 g de proteína al día.
Reglas de tres por aquí y por allá y obtenemos cuánto CO2e se emite si yo consumiera un tipo de alimento según su contenido proteico y si es que yo estuviese obteniendo el 100% de mis proteínas diarias solamente de ese alimento. Y este es el resultado:

Las vacas siguen en el primerísimo lugar indiscutido, seguida de varios productos de origen animal. Pero vean qué interesante cómo cambian las cosas hacia abajo, donde los alimentos tienen menor huella en relación a su contenido proteico: aparece un animal como la mejor opción. La merluza, al no tener una huella previa a su captura, es la mejor fuente de proteína si lo que nos importa es el calentamiento global. La soya y los garbanzos son también excelentes opciones, pero nuevamente nos aparecen animales ganándole a algunos vegetales y tenemos al salmón y al pollo como buenas fuentes de proteína.
Consideraciones finales
Algunas cosas que me gustaría comentar antes de dejarlos libres:
- Estos son gráficos que comparan solamente la huella de carbono. La merluza aparece como la mejor opción, pero, al menos en Chile, están sobreexplotadas, lo que afecta severamente la sobrevivencia de la especie. Lo que quiero decir con esto es que todo lo que hacemos tiene un efecto en el ecosistema, ya sea porque contamina el aire, el agua o el suelo, porque reduce el hábitat de una especie o porque depreda un recurso, entre muchos, muchos otros impactos. Por ello es que hablamos de economías sustentables, que consideren todos los efectos de sus acciones, no solamente sus emisiones de CO2.
- Estos resultados provienen de pocos análisis de ciclo de vida, pues son los que pude encontrar para América. Hay más, estudios de garbanzos en Turquía, por ejemplo, pero lo más probable es que acá en América estemos comiendo alimentos que se producen en el continente (aunque no necesariamente). Lo mismo para Europa o Asia, estos alimentos suelen provenir del mismo continente, pero ya tenemos suficiente información de cosas que no ocurren en América ¿no?
Antes de irme, dejo esta aclaración: un análisis de ciclo de vida contempla TODAS las actividades que pueden generar emisiones, por ejemplo, la producción fertilizantes, el transporte de esos fertilizantes, el consumo de agua, de energía, etc. Son estudios muy exhaustivos y caros de hacer y a partir de los ACV es como obtenemos las huellas de carbono de productos, actividades o procesos. Los ACV pueden cubrir las emisiones desde que se fabrica el producto hasta que éste termina su vida útil en un basural o en una planta de reciclaje (de la cuna a la tumba). Pero también se puede limitar ese alcance del estudio y, por ejemplo, se pueden considerar solamente las emisiones que ocurren entre que se fabrica el producto hasta que esté listo para ser transportado hacia los consumidores (de la cuna a la puerta). Este es el caso de los ACV que presento acá. Además, menciono que, en este caso, tuve que incluir un dato de EEUU porque no encontré ACV de los garbanzos en Latinoamérica y no los quise dejar fuera.
Si quieren agregar el transporte, pueden hacer un estimado desde el país de origen, que se los dejo más abajo, hacia su país. Para ello, consideren que un camión frigorífico con capacidad entre 3,5 y 7,5 toneladas emite 0,631 kgCO2e por kilómetro recorrido y un camión normal con la misma capacidad emite 0,53 kgCO2e por kilómetro recorrido1. Si quieren obtener más factores de emisión para distintos medios de transporte, pueden usar la base de datos del DEFRA.
Escrito por Pauli Andreu.
- Datos del Department for Environment, Food and Rural Affairs, o DEFRA, del Reino Unido. Es una de las bases de datos con factores de emisión más reconocidas y usadas en el mundo. ↩︎
Fuentes:
Carne de vacuno: Argentina.
Carne de cerdo: Argentina.
Queso mozzarella: Ecuador.
Huevo convencional: Colombia.
Huevo agroecológico; Colombia.
Pollo: Brasil.
Salmón: Chile.
Leche: Colombia.
Merluza: Chile.
Quinua orgánica: Perú.
Soya (porotos): Brasil.
Porotos: Chile.
Lenteja: Chile.
Garbanzos: EEUU.
Imagen de portada hecha con imágenes de http://www.freepik.com

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