Dibujar en un papel, sobre todo entintar, es algo que requiere compromiso.
Haces tu bosquejo con lápiz mina, borras y ajustas todo lo que puedes y cuando te sientes satisfecha decides que es momento de entintar. Ahí tu mindset cambia totalmente. Hasta antes de ese punto podías cometer errores y hacer pruebas. Pero cuando llega el rapidograph el cuerpo se tensa un poco, los ojos se preocupan y la mano lucha por responder lo mejor posible a las órdenes de tu cerebro, porque tu cuerpo entero sabe que cuando entintas no hay vuelta atrás.
Esto es particularmente estresante cuando entintas rostros, porque los seres humanos somos expertos en leerlos. Una línea milimétricamente más alta que la otra cambia la expresión de las cejas y ahora esa persona se ve enojada. Una línea apenas más gruesa de lo que querías hace que un ojo sonriente se vea viejo. La decisión de marcar o no los dientes es compleja porque puede hacer que esa parte del dibujo se vea sobrecargada respecto al resto. La cantidad de dibujos arruinados por no lograr la línea deseada es altísima.
Y esto me hace pensar en las personas que aprenden a dibujar en una Tablet. Control Zeta, o su abreviación Ctrl-Z, permite todo. Puedes intentar y volver a intentar y probar una y otra cosa y hacer varias versiones del mismo dibujo sin la necesidad de reiniciarlo cada vez. Si no te gustó, Ctrl-Z. La mano te falló y la línea se corrió, Ctrl-Z. Hasta puedes seleccionar un conjunto de líneas, moverlas un poquito y lograr la expresión que buscabas.
Eso tampoco es que sea intrínsicamente malo. Hay un montón de estudios que muestran que justamente esa flexibilidad de la Tablet incentiva la creatividad, pues el usuario se siente más libre de probar técnicas, colores e ideas locas sin miedo a arruinar su dibujo. ¡Hasta Matta lo hizo! Hacia el final de su vida, él planificaba la obra en el computador, probando colores e ideas sin riesgo. Y cuando ya estaba satisfecho, se pasaba al pincel.
Pero sí pienso que aprender en un medio que no perdona tiene que tener algún efecto en cómo te enfrentas a la vida. Crear es algo complejo y crear exactamente lo que tenías en mente es MUY difícil. Requiere practicar, arruinar dibujos, no dejarte vencer por la frustración y volver a intentarlo. Te enseña mucho más que dibujar bien. Aprendes que tus decisiones tienen consecuencias muy tangibles. Sí, dentro de las cosas graves que te pueden pasar en la vida, arruinar un dibujo no está en el top 10. Pero lo que te enseña respecto a la tolerancia a la frustración y la recompensa del esfuerzo sí que vale. La sensación de logro por un dibujo bien hecho en papel no tiene nada que ver con uno hecho en la Tablet.
Escrito por Pauli Andreu


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