La vida empezó perfecta

No sabemos qué fue lo que hizo que la vida empezara en la Tierra, ni siquiera hay mucho consenso en qué es la vida, pero sí sabemos cómo era: una humilde célula.

Esa humilde célula apareció hace unos 4.500 – 4.300 millones de años atrás, muy cerca de cuando se formó la Tierra. No era una célula solitaria, sino que vivía junto a otras células como ella, en una población de organismos que hoy llamamos LUCA (Último Ancestro Común Universal, por sus siglas en inglés). Eran muy elementales y fueron la única forma de vida por muchos millones de años. En ese tiempo la evolución hizo lo suyo y LUCA se complejizó y aparecieron las bacterias. Más millones de años y aparece otro tipo de célula, las arqueas, parecidas a las bacterias, pero con algunas diferencias que hacen que los biólogos las consideren como un ser distinto. Y así, por unos 2.500 millones de años la única forma de vida en este planeta eran las bacterias y las arqueas. No había solo un tipo de cada una, para nada. Había una gran variedad de especies, adaptadas a todas las posibles condiciones ambientales que ofrecía la Tierra en ese período. Luego, un día una arquea engulle una bacteria y aparece la primera célula con núcleo, una eucariota. Y con ese acto mágico se han creado los tres grandes dominios de la vida que siguen existiendo al día de hoy: Bacteria, Archaea y Eukarya.
Por supuesto que la historia es mucho más compleja que eso, pero mi intención no es dar una clase de biología, sino hablar sobre el poder de la vida.

Si miran el infográfico que les dejé ahí arriba, verán que por más de la mitad de la historia de la vida solamente había organismos unicelulares. Estaban por todas partes y hacían de todo, pero eran todos microscópicos. Tuvieron que pasar otros 200-300 millones de años para que recién una célula se uniera a otra y aparecieran los seres pluricelulares. Y ahí la locura se desató. Fueron apareciendo exoesqueletos, esqueletos, ojos, cerebros, plumas, flores, dientes, garras y todo se fue volviendo cada vez más sofisticado. Por supuesto que eso tomó millones de años y, de vuelta al infográfico, recién se asomó uno de estos organismos pluricelulares a la superficie del mar hace 630 millones de años: un simple hongo. El primer vertebrado salió 300 millones de años después y aparecieron los anfibios.

¿Esos números no les parecen asombrosos? Están tan alejados de lo que podemos experimentar que pierden el sentido. Cuando pensamos en algo que pasó hace muchísimo tiempo pensamos en los dinosaurios, pero eso fue apenas hace 66 millones de años. El primer Homo apareció hace 2,8 millones de años. El Homo sapiens tiene unos ínfimos 200.000 años. Y todo lo que nosotros hemos hecho no es más que un suspiro en la historia de la vida.

Y mientras todo eso pasaba, las bacterias y las arqueas seguían ahí. LUCA desapareció, pero sus dos primeros descendientes, de una simplicidad asombrosa, siguen en este mundo. Sí que han mutado y evolucionado, pero también se han mantenido prácticamente idénticos a lo que fueron en su día cero.

En toda esa larga historia la Tierra ha sufrido fuertes cambios, a veces tan abruptos y masivos que han amenazado con destruir toda la vida. La Gran Oxigenación, causada por cianobacterias (que siguen existiendo), cambió la composición química de la atmósfera a escala planetaria y eliminó a casi todos los seres para los que el oxígeno era tóxico. La Gran Mortandad fue una extinción masiva provocada por actividad volcánica generalizada y eliminó el 96% de la vida marina y el 70% de la terrestre. O sea, la vida casi desapareció. Ha habido otras extinciones masivas, donde se han extinto al menos el 75% de las especies, ya sea por la caída de meteoritos o por la geología siempre activa de nuestro planeta.

Hoy somos nosotros los que estamos cambiando el mundo. Eso nos preocupa mucho y pensamos que nos vamos a morir todos y que vamos a destruir la vida.

Efectivamente nos vamos a morir todos y nos vamos a llevar un montón de especies con nosotros. Es una pena que como especie tomemos voluntariamente el rol del agente catastrófico, pero este no es un artículo sobre el ser humano, es un artículo sobre la vida. Y si esta larguísima historia nos ha mostrado algo, es que la vida sigue. Y lo que encuentro más espectacular de todo esto es que, pase lo que pase, será ese primer ser, esa pequeña célula autosuficiente que logró formar una membrana la que seguirá viva. Son esas humildes bacterias y arqueas que nunca han dejado de existir las que sobrevivirán a todo y volverán a generar una línea evolutiva nueva, adaptada a las condiciones que sea que queden luego de nuestro paso (o del evento destructivo que sea).

Como yo lo veo, la vida partió perfecta e indestructible. Se ha vuelto extravagante y variada, sí, y toda esa extravagancia desaparecerá y volverá a aparecer porque la vida es fundamentalmente eterna.

Escrito por Pauli Andreu


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